
Como observamos en la Fig. 1, si variamos desde valores cercanos a 0 y en forma creciente, vamos pasando de regiones
ricas en ondas viajeras, a regiones en las que va disminuyendo esta cantidad a medida que ξaumenta, y las curvas de
la relación de dispersión se van cerrando y “amontonando” sobre el eje k. Asimismo, las ondas viajeras van disminu-
yendo cada vez más su velocidad de fase y su energía, decreciendo la energía cinética y aumentando la magnética. Los
correspondientes equilibrios de base “conviven” con menos ondas viajeras.
Por otro lado, como ya lo señalamos, tanto los equilibrios de base como las perturbaciones son estados alfvénicos, pues
cumplen con las ecuaciones de paralelización del campo magnético y la velocidad, ec. 8y ec. 17, con coeficientes cyξ
respectivamente, que están vinculados por la relación de consistencia. Inicialmente para ξ→0, c+→∞, de modo que
podríamos decir que inicialmente esos estados de alfven están “desincronizados”, aunque ξc+→2yξc−→0 cuando
ξ→0 . Cuando ξ=1 entonces c=1, y por un lado, por la condición 2 señalada arriba, la frecuencia se anula y la
perturbación se vuelve estacionaria y “se congela” en el flujo del equilibrio base. Pero al mismo tiempo tanto el equilibrio
base, como el Beltrami estacionario, constituyen un estado alfvénico puro. Es decir que se produjo una bifurcación de
frecuencia 0, desde un estado estacionario alfvénico puro representado por el flujo base para ξ=1 a un nuevo estado
estacionario alfvénico puro que es la superposición del primero, con el Beltrami estacionario con ξ=1 . Y en ese punto
se produce una “sincronización” entre ambos equilibrios, con equipartición de energía cinética y magnética, alcanzado
un estado absoluto de mínima energía y por lo tanto muy estable. Se pasó de un estado alfvénico puro con alta simetría,
a otro alfvénico puro más complejo en un proceso que podríamos considerar como auto organizado Lo sorprendente de
esta bifurcación es que no se genera por la desestabilización de un equilibrio al variar un parámetro de control, en este
caso ξ, sino porque las condiciones de alineamiento, van apagando las ondas viajeras, en su camino de relajación hacia el
mínimo absoluto, hasta que se detienen en el flujo de equilibrio base cuando se alcanza este último. Y es una bifurcación
de ondas viajeras a estado estacionario alfvénico puro.
VI. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Es posible dar un cuadro dinámico global de esta bifurcación de frecuencia 0, comenzando por la evidencia de procesos
de relajación MHD que en una primera etapa producen alineamientos de velocidad y campo magnético mediante procesos
de cascada turbulentos [8,10,12,13,16]. Esto inicia un proceso de relajación hacia un estado de equilibrio alfvénico puro
siempre que la helicidad cruzada
Hc=ν
ν
ν·Bd3V(26)
sea un invariante de movimiento [8,10,12,13,16]. Si además se dan las conservaciones de las helicidades magnética
Hm=B·Ad3V(27)
y cinética,
Hk=ν
ν
ν·ω
ω
ωd3V(28)
durante dicho proceso relajatorio hacia un estado alfvénico puro global [8,10,12,13,16], habrán estados de mínimos de
energía locales y parciales, que beltramizarán a las perturbaciones de campo magnético y de velocidad, lo que nos conduce
al esquema de partida de este trabajo, haber considerado perturbaciones beltramizadas y alineadas que son estados de
alfven, pero no puros, sino de relajación hacia un estado de alfven puro correspondiente al mínimo de energía global. La
conservación de las tres helicidades, son una condición necesaria para la existencia de las perturbaciones beltramizadas y
de la alineación velocidad-campo.
Por la propiedad dinámica [1,6] sabemos que la dinámica de dichas perturbaciones es la de ondas viajeras, con una
relación de dispersión lineal, en la que la velocidad de fase tiene una relación inversamente proporcional con el autovalor
γ. Luego la geometría y las condiciones de contorno, determinarán los modos correspondientes a dicha configuración y
la forma de relajamiento al estado estacionario global, si este es posible. Dependerá de estos factores si la frecuencia
podrá tomar algún valor complejo y producirse desestabilización. Si no se produce inestabilidad, la llegada a un estado
estacionario, implica necesariamente, la anulación de la frecuencia de las perturbaciones, por lo que las perturbaciones que
no se extinguieron, alcanzan su nivel de energía total es decir cinética más magnética, mínimo global, y por su condición
de estado alfvénico puro, hay equipartición de energía cinética y magnética.
Este es el cuadro dinámico general del proceso de relajación al equilibrio en el contexto de perturbaciones beltramizadas
con alineamiento de velocidad y campo magnético. Veamos como se aplica al caso del equilibrio específico que tratamos
aquí. La particularidad es que el equilibrio de base, que depende del parámetro ξque expresa la relación entre la intensidad
del campo y la velocidad angular, es a su vez, el coeficiente de alineamiento de la velocidad y el campo de equilibrio
(ec.17). Por otro lado, las perturbaciones tienen un factor de alineamiento c(ec. 8), pero ambos factores están ligados
por la ecuación de consistencia ec. 14 que es necesaria para eliminar la parte azimutal de las ecuaciones de momento e
inducción, con la particularidad de que cuando ξ=1 entonces c=1. Luego se dan dos situaciones
˜
B
B
B=B0+b=ξV0+cν
ν
ν=V0+ν
ν
νsi 0 <ξ<1 (29)
R. Gonzálezet al. / Anales AFA Vol. 37 Nro. 3 (Septiembre 2026 - Diciembre 2026) 61 - 68 67